El colegio asume, como parte importante de su tarea educativa, establecer unas pautas de convivencia comunes que favorezcan el desarrollo del espíritu de familia, la educación en valores justos y pacíficos y el servicio a los demás. Éste es un trabajo que implica a todos los miembros de la comunidad educativa.

Normas de convivencia básicas:

  • Respeto a la integridad física y moral y a los bienes de las personas que forman parte de la comunidad educativa, así como a las terceras personas o instituciones relacionadas con el centro.
  • Tolerancia ante la diversidad y la no discriminación como fuente de riqueza.
  • Corrección en el trato social y el empleo de un lenguaje correcto y educado.
  • Fomentar el trabajo, la responsabilidad y el compromiso.
  • Respeto por el trabajo y la función de todos los miembros de la comunidad educativa.
  • Cooperación en las actividades educativas religiosas y sociales derivadas del proyecto educativo.
  • Cuidado del aseo e imagen personal y observancia de las normas del centro sobre esta materia.
  • Asistencia al centro con el uniforme correcto.
  • Es obligatorio el uniforme completo para poder asistir a las salidas extraescolares en todos los niveles de Infantil a la ESO. (No traerlo conllevará no poder asistir a la salida)
  • Actitud positiva y respeto ante los avisos, correcciones, sugerencias y normas.
  • Adecuada utilización de las instalaciones del centro, mobiliario y material, así como el respeto a la reserva de acceso a determinadas zonas del colegio: dirección, mantenimiento, sala de profesores, secretaría,…
  • No abandonar el centro antes de terminar la jornada escolar sin la debida autorización de los padres.
  • Respeto del horario de entrada y salida de cada etapa.
  • Queda totalmente prohibido fumar en todo el recinto escolar.
  • Esta prohibida la tenencia y utilización de teléfonos móviles en el centro, aparatos de música, cascos y otros dispositivos electrónicos (El colegio no se hará responsable de la pérdida o sustracción de los mismos y se reserva el derecho a requisarlos hasta su recuperación por parte de las familias).